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Los casos de uso son una guía, no una garantía
Describa situaciones reales y resultados verificados. Evite sugerir que todos los clientes obtendrán el mismo resultado.
Utilidad de los casos de uso de clientes
Un caso de uso vincula una situación real del cliente con el producto, servicio, flujo de trabajo o paso siguiente más adecuado. Permite al agente fundamentar por qué una opción es idónea sin caer en promesas sin garantías.
Buenas prácticas para estructurar casos de uso
Cliente: describa el tipo de negocio, rol o situación particular sin revelar datos personales privados.
Problema: defina la tarea concreta o el obstáculo en el lenguaje habitual del cliente.
Desencadenante: explique en qué momento el cliente suele requerir asistencia.
Enfoque recomendado: identifique la oferta o flujo de trabajo pertinente y justifique por qué se adapta a la necesidad.
Proceso: describa los pasos clave, los requisitos indispensables y los tiempos estimados de ejecución.
Resultado: plantee un beneficio verificado y específico o una expectativa realista, evitando dar garantías absolutas.
Límites y derivación: precise cuándo no es aplicable el caso de uso y cuándo debe intervenir un agente humano.
Cómo añadir y localizar casos de uso
Incorpore el caso de uso mediante un archivo estructurado o un enlace directo. Una vez indexado en Knowledge, filtre por la categoría usecase para revisar todos los registros existentes. Realice una búsqueda por tipo de cliente o problema para evitar duplicidades.

Evaluación de coincidencia y límites
Ponga a prueba al agente planteándole tres escenarios: un cliente que encaje perfectamente en el caso de uso, otro que solo coincida parcialmente y uno que deba quedar excluido de la recomendación. Un comportamiento óptimo justificará la propuesta, solicitará la información omitida y respetará las limitaciones establecidas.
Para garantizar que las recomendaciones se basen en las especificaciones exactas de cada oferta, consulte Añadir productos y servicios.